Ciencia y tecnología 28.07.2026
Mensaje de texto: cómo saber si es spam antes de abrirlo
Este tipo de SMS recurren a la urgencia con alertas sobre cuentas bloqueadas, cortes de servicio u ofertas falsas
Fuente: Infobae
Así como sucede con las llamadas falsas, los mensajes de texto también son una vía de ataque para que un remitente desconocido envíe alertas, amanazas o promesas de ofertas tentadoras buscando información y dinero de los usuarios.
Este método es conocido como smishing y es clave entender cómo funciona para evitar abrir este tipo de mensajes, links o instrucciones que pongan en riesgo datos personales mediante una técnica que es difícil de identificar.
Cómo identificar un SMS sospechoso
Los mensajes de texto fraudulentos suelen compartir ciertos patrones. El primero es la urgencia: la mayoría de estos SMS buscan provocar una reacción apresurada.
Frases como “Su cuenta ha sido bloqueada”, “Última oportunidad”, o “Evite el corte de su servicio” buscan que el usuario actúe sin pensar. Otra señal es la oferta de premios o beneficios exagerados, como “Ha ganado un bono de compra” o “Solo por hoy, 50% de descuento”.
Los enlaces desconocidos o abreviados en un SMS pueden llevar a sitios falsos que imitan bancos, empresas de servicios y tiendas en línea. (Imagen Ilustrativa Infobae)
En muchos casos, los mensajes incluyen enlaces desconocidos o abreviados que dirigen a sitios web falsos. Estos portales imitan a la perfección los colores, logos y tipografías de bancos, empresas de servicios o tiendas en línea. El objetivo es que el usuario ingrese sus datos personales, contraseñas o información bancaria, que luego será utilizada para cometer fraudes o robos de identidad.
Los errores ortográficos o de redacción son otro indicio frecuente. Palabras como “banc0” buscan engañar a sistemas automáticos de detección, pero también pueden alertar a usuarios atentos. Es importante desconfiar de remitentes desconocidos y de mensajes relacionados con compras, premios o transacciones que no se reconocen.
Las estrategias más comunes con las que buscan engañar en los mensajes
Los ciberdelincuentes emplean diferentes estrategias según el perfil de la víctima. Uno de los métodos es el aviso de problemas con un paquete o una reserva. Por ejemplo, un SMS puede informar que un envío no pudo ser entregado, aprovechando el crecimiento del comercio electrónico.
Otro ejemplo frecuente es el anuncio de una reserva de hotel cancelada, que busca obtener datos personales o inducir a realizar pagos en sitios fraudulentos.
Los ciberdelincuentes también usan el smishing con avisos sobre paquetes no entregados o reservas de hotel canceladas para captar datos personales. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Las alertas bancarias son especialmente peligrosas. Un SMS puede indicar un acceso sospechoso o un cobro no autorizado, generando miedo y ansiedad. El mensaje suele incluir un enlace para “verificar” o “confirmar” la información, pero en realidad dirige a un sitio falso cuyo único propósito es capturar datos sensibles.
Los mensajes sobre multas pendientes también son habituales. Al generar preocupación y urgencia, los delincuentes aumentan las probabilidades de que la víctima caiga en la trampa y termine facilitando información personal o realizando pagos indebidos.
Para efectuar los ataques, los estafadores crean sitios web que simulan portales oficiales de bancos, empresas de servicios públicos o comercios. Estos sitios no solo imitan el diseño, sino que pueden solicitar información como números de cuenta, contraseñas, datos de tarjetas y hasta números de Seguro Social.
En algunos casos, el simple acceso al enlace puede desencadenar la descarga de archivos maliciosos en el teléfono, comprometiendo la seguridad y privacidad del dispositivo. El objetivo final siempre es obtener datos que permitan realizar fraudes financieros o vender esa información a otros delincuentes.
Los sitios creados para la estafa por SMS pueden pedir números de cuenta, contraseñas, datos de tarjetas y hasta números de Seguro Social. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Qué hacer al recibir un mensaje sospechoso
La primera recomendación es no abrir nunca enlaces incluidos en mensajes de remitentes desconocidos o con redacción sospechosa. Si el SMS informa sobre un supuesto problema con una cuenta, una compra o una reserva, lo mejor es cerrar el mensaje y consultar directamente con la entidad a través de sus canales oficiales, como la aplicación móvil o el número de atención al cliente.
No se debe compartir nunca claves personales, códigos de seguridad o información bancaria en respuesta a un SMS. Las entidades legítimas jamás solicitan estos datos por mensaje de texto. Además, conviene activar filtros antispam y herramientas de seguridad en el propio teléfono, tanto en Android como en iOS.