Judiciales 05.06.2026
SANTA FE
La muerte de Diego Román: piden 10 años de prisión para los responsables de los perros
Este jueves se realizaron los alegatos de clausura en el juicio por la muerte de Diego Román. Los acusadores piden diez años de prisión y la defensa pide la absolución de culpa y cargo.
Fuente: Aire de Santa Fe
El bloque acusador pidió una condena de 10 años de prisión para un matrimonio de Recreo, acusados de haber causado la muerte de Diego Román por no arbitrar los medios para evitar el ataque mortal de sus perros al niño. Mientras tanto, la defensa reclamó que los acusados sean declarados inocentes.
Diego Román tenía 12 años y murió entre el 3 y el 4 de julio de 2019 en una zona lindera entre el predio de los acusados y un predio vecino. La causa de muerte fue el ataque de animales domésticos.
Para los fiscales Ana Laura Gioria y Andrés Marchi, los acusados conocían la potencialidad lesiva de sus perros y no tomaron ninguna medida para evitar un posible ataque. Las abogadas querellantes Vanina Fruttero y Lucrecia Fernandez avalan esta postura.
Según los acusadores, el conocimiento del poder lesivo de sus diez canes estaba dado por ataques anteriores (y uno posterior a la muerte del niño) causado por esos perros.
En cambio, para el abogado defensor Néstor Pereyra no se pudo probar que los animales que atacaron mortalmente al niño hayan sido los que estaban al cuidado de Iván Reyes y Norma Vega, por lo que reclamó que sean declarados inocentes.
Condena por homicidio
“Hemos podido probar la ocurrencia del hecho y la responsabilidad de los acusados”, sostuvo la fiscal Gioria, y repasó las circunstancias de la muerte de Diego Román: “Entre las 17 del 3 de julio y las 4:30 del 4, una jauría de unos 10 canes cuya custodia estaba bajo responsabilidad de los acusados (...), todos ellos atacaron al menor en inmediaciones del límite entre el predio de Reyes (en el barrio comunal 3), y el predio contiguo, provocándole múltiples lesiones contusas, punzantes, desgarradas y excoriación que causaron la muerte por hemorragia”.
La fiscal sostuvo que los acusados conocían la potencialidad agresiva y lesiva de los canes, y estaban bajo su cuidado: “Conocían que la omisión de sus deberes de cuidado representaba un peligro concreto para los bienes, la salud y la vida de las personas”, sostuvo.
La acusación que pesa sobre Reyes y Vega es que omitieron adoptar las medidas de cerramiento necesarias en el lugar para mantener a los animales en un ámbito de vigilancia, lo que constituye el incumplimiento de la ordenanza 1952 / 2010 de Recreo.
“Había animales de raza peligrosa, y los acusados no adoptaron las medidas para evitar que los animales salgan y cometan daños a terceros”, remarcó Gioria, y agregó otro incumplimiento de la mencionada ordenanza: “dadas las deficiencias del cerramiento, omitieron adoptar medidas de seguridad mediante bozales, cadenas, etcétera”.
Luego, Gioria recordó los testimonios que acreditaron que el lugar del hecho fue donde se encontraba el cuerpo del niño, que informes científicos dieron cuenta que el lugar donde apareció el cuerpo fue el lugar del hecho y también la causa de muerte: la autopsia del forense local y del Cuerpo Médico Forense de la Nación precisaron que el pequeño sufrió ataque de animales que con dentelladas causaron lesiones mortales, afectaron vasos arteriales vitales de los miembros, y los mismos médicos descartaron el uso de cualquier arma manual.