Infomación General 09.04.2026
ROSARIO
Trapitos: la Iglesia se metió de lleno en la polémica y rechaza su prohibición
"Se los debe ordenar", se pronunció el arzobispo de Rosario, Eduardo Martín. El vicepresidente de Cáritas Rosario, Fabián Monte, fijó la postura en el Concejo Municipal.
Fuente: Diario Uno
La Pastoral Social de Rosario participó de un encuentro con concejales en el Palacio Vasallo, en la ciudad de Rosario, para intercambiar opiniones sobre la situación social, pobreza e incremento en la ayuda alimentaria. En el debate sobre el panorama en la ciudad, la Iglesia dejó su posición en relación a los cuidacoches a partir de que existen varios proyectos que buscan eliminarlos e imponer penas a quienes ejercen la actividad. "No hay que prohibir a los trapitos, sino que se los debe ordenar", declaró públicamente el propio arzobispo rosarino, Eduardo Martin. A ello, se le agregó el vicepresidente de Cáritas Rosario, Fabián Monte: "Prohibirlos es ponerlos bajo la alfombra. Pero el problema se hará tan elevado que nos terminaremos rompiendo la cabeza".
Del encuentro realizado en la jornada del miércoles, participaron los integrantes de la Pastoral Social de la Iglesia, quienes fueron recibidos por la presidenta del cuerpo deliberativo, María Eugenia Schmuck, junto a los ediles Leo Caruana, Manuel Sciutto, Julián Ferrero, Alicia Pino, Anahí Schibelbein, Norma López, Sabrina Prence y Pablo Gavira.

Se abordaron temas como la situación social, la reforma laboral, la baja de punibilidad para adolescentes, la problemática de los jubilados y discapacitados, suba de la desocupación , caída del poder adquisitivo, incremento de la ayuda alimentaria, adicciones, pobreza y violencia; pero el debate derivó en la situación de los cuidacoches en Rosario.
"Pagan justos por pecadores"
En diálogo con La Capital, Monte aclaró como miembro de la Iglesia que existe un repudio contra todo tipo de violencia, extorsiones y amenazas "vengan de donde vengan", pero detalló que la mayoría de los trapitos vive de esa changa que habría que regular. "No creo que prohibir sea la solución. Siempre pagan justos por pecadores, muchos hacen bien las cosas y algunos mal. No podemos avalar que a estas personas se las saque de las calles. ¿Dónde van? ¿A delinquir?", se preguntó el sacerdote para defender el "rebusque" de quienes piden dinero a cambio de cuidar autos.
Monte insistió en rechazar la prohibición para razonar sobre los efectos de una norma que busca eliminarlos, sancionarlos o establecer penas de arresto. "Las cosas no desaparecen por prohibir, ¿qué hacemos, prohibimos también la mendicidad? ¿Cómo se soluciona el tema de los trapitos, los escondemos?", volvió a cuestionar el referente de Cáritas para volcarse sobre el eje de la regulación.
"Es una realidad que existe, sin avalar ninguna acción violenta, nadie está de acuerdo en que rayen un auto, insulten o amenacen; hay que ver como encuadrar una situación que existe. Esto de una norma prohibitiva es puro voluntarismo, y la gente de alguna manera se la va a rebuscar para ganarse la vida. Esto es la consecuencia de varias causas: la pobreza, la exclusión, la violencia, las drogas. En una ciudad más inclusiva y justa esto disminuye", razonó para machacar: "Prohibir no soluciona nada. Esta gente cuida un coche en extrema situación de vulnerabilidad, muchos tienen serios problemas de adicciones y alcoholismo en una sociedad que no genera trabajo ni oportunidades".
Tras repasar que con la teoría punitivista del tema cuidacoches "se corta el hilo por lo más delgado", Monte indicó que seguirán participando en comisiones parlamentarias adonde sean convocados.