Salud 09.03.2025
Golpe de calor: cómo proteger a bebés y niños
Cuando hay altas temperaturas se deben extremar las precauciones, sobre todo con los más chicos de la familia. Señales de alarma y medidas de prevención para tener en cuenta.
Fuente: PRONTO
Los que pertenecen al team verano aseguran que viene repleto de cosas lindas: días más largos, posibilidad de vacaciones y jornadas de sol al aire libre. Sin embargo, hay un factor que transforma una estación ideal en otra compleja. El verano es el momento donde las elevadas temperaturas constantes pueden provocar los temidos golpes de calor. Los bebés menores de un año son los que más riesgo tienen de padecerlos.
Es importante saber qué es un golpe de calor. No se trata de esa especie de "piña" que sentimos en el cuerpo cuando pasamos de un ambiente agradable a otro caluroso sino de un trastorno causado por el aumento de la temperatura corporal. La exposición a temperaturas elevadas puede provocar una pérdida de agua y de sales minerales que alteran el sistema de regulación térmica de nuestro cuerpo. Como consecuencia, se produce un sobrecalentamiento corporal que impide que los órganos vitales funcionen correctamente. Los niños más pequeños, menores de 4 años y sobre todo los menores de 1 año, son los más vulnerables, ya que su temperatura corporal sube más rápido que en los adultos porque tienen menor reserva de agua y sudoración y un aparato respiratorio aún inmaduro.
Es importante reconocer la diferencia entre agotamiento por calor y golpe de calor. En el primero lo síntomas son:
- Sudoración excesiva, en bebes la irritación del cuello, pecho, pliegues por sudor.
- Irritabilidad (llanto inconsolable en los más pequeños), cefalea, mareos o desmayos.
- Piel pálida y fresca
- Sensación de calor sofocante
- Sed intensa y sequedad en la boca
- Calambres, Agotamiento, cansancio
- Dolor abdominal, falta de apetito, náuseas o vómitos
En cambio, en el golpe de calor los síntomas son:
- Cefalea pulsátil
- Vómitos
- Aumento de la frecuencia cardiaca y respiratoria.
- Aumento de la temperatura corporal.
- Piel roja caliente y seca, cuando se agota la sudoración.
- Mareos y desorientación, delirios, pérdida de la conciencia, convulsiones.
¿Cómo actuar cuando descubrimos los síntomas? Es importante recalcar que el golpe de calor es una situación de emergencia. Ante la primera sospecha lo que se debe hacer es:
- Consultar inmediatamente a la guardia o sistema de emergencias
- Poner al niño en el lugar más fresco y ventilado de la casa
- Ofrecerle agua fresca si está consciente
- Desvestirlo y refrescarlo con agua fría
- No dar antitérmicos.
Es importante señalar que, aunque los golpes de calor suelen ocurrir en días soleados con calor intenso, también pueden suceder en días nublados o en ambientes sombreados. Se puede sufrir un golpe de calor siempre que se esté expuesto a situaciones con humedad y temperaturas elevadas. Otro factor de riesgo es el ejercicio físico excesivo con temperaturas muy altas o la radiación solar directa prolongada sin la protección ni la hidratación adecuadas.
Ya sabemos siempre es mejor prevenir que curar. Lo mejor es anticiparse y evitar que una persona se enfrente a un golpe de calor. Para eso en días de temperaturas sofocantes habrá que tomar algunas precauciones. Desde la SAP indican:
- Dar a los niños agua o jugos naturales en forma frecuente sin esperar a que los pidan.
- Dar el pecho más seguido a los lactantes.
- No ofrecer bebidas con cafeína o azúcar en exceso.
- No ofrecer bebidas muy frías (causan dolor de estómago).
- No ofrecer líquidos o comidas calientes o pesadas.
- Incorporar sal en mayor cantidad que lo habitual.
- Bañarlos o mojarles todo el cuerpo con frecuencia.
- Proponer actividades tranquilas y evitar juegos que los hagan transpirar demasiado.
- Evitar que estén expuestos al sol, menos aún en horario del mediodía o a la tarde temprano.
- Si deben estar bajo el sol, ponerles sombrero de ala ancha, usar protectores solares (factor 15 o mayor) y hacer frecuentes descansos a la sombra.
- Procurar que permanezcan en los lugares más frescos y ventilados.
- Si están en casa, usar ventiladores teniendo en cuenta que no son suficientes para refrescar cuando la temperatura ambiente es muy elevada.
- De ser posible, estar por momentos en ambientes con aire acondicionado frío, en su casa o en los lugares públicos que lo posean.
- Vestirlos con ropa holgada, liviana, de algodón y colores claros o mejor aún, desvestirlos.
- Nunca los deje dentro de un vehículo estacionado y cerrado.
El golpe de calor puede ser muy grave, con los primeros síntomas o ante la duda no se debe demorar la consulta con el pediatra o en el Centro de Salud más cercano.