Policiales 14.08.2021
ILEGALES
Mala praxis: allanamiento en una clínica en barrio Candioti
El operativo se produjo este jueves en una clínica de Alberdi al 3000 en barrio Candioti. Encontraron un quirófano no habilitado.
Fuente: Uno Santa Fe
Una denuncia hecha por un particular sobre una presunta mala praxis médica en un implante mamario y una reducción abdominal originó un allanamiento que se ejecutó esta mañana de jueves en una clínica ubicada en Alberdi entre Sargento Cabral y Calchines en barrio Candioti.
Cuando los agentes de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) ingresaron al inmueble, se encontraron en el fondo del local con un quirófano y al requisar el lugar hallaron cajas con implantes mamarios.
Cuando dialogaron con las secretarias del lugar y pidieron la documental exigible para el funcionamiento de la clínica en su condición descubrieron que no contaba con la autorización municipal e inmediatamente comunicaron la novedad a los funcionarios de la Secretaría de Control de la Municipalidad. Finalmente desde el municipio se procedió a la clausura.
Denuncia de mala praxis médica
El caso tiene un año de investigación y surgió como consecuencia de una denuncia por mala praxis en un implante mamario y de reducción abdominal que fue hecho en esta clínica. El caso es llevado adelante por el fiscal del Ministerio Público de la Acusación Carlos Lacuadra que ordenó el allanamiento y secuestro de toda la evidencia probatoria incriminante, y cuenta con la identidad de tres médicos que figuran como profesionales de la clínica. Además, dentro de la clínica se hallaron residuos patológicos no sometidos a los estrictos protocolos que marcan su especial tratamiento.
Peritajes criminalísticos
Informaron la novedad sobre la ocurrencia del allanamiento, el secuestro de elementos, las dos empleadas que fueron llevadas para prestar declaración, y la identidad de los tres médicos en el plano investigativo por presunta mala praxis a la Jefatura de la Agencia de Investigación Criminal y estos hicieron lo propio con el fiscal Carlos Lacuadra, que ordenó los peritajes criminalísticos de rigor en el consultorio allanado, cuestión realizada por los agentes del Área Científica de la misma dependencia, así como el secuestro de elementos.