Politica 02.03.2019
TENSIÓN Y AMENAZAS
El Consejo de Seguridad de la ONU analiza la situación de Venezuela
Estados Unidos llamó a más países a sumarse a sus sanciones contra responsables del Gobierno venezolano y a aumentar la presión para lograr la salida de Maduro del poder.
Fuente: Los Andes
Lejos de amainar, la tensión en Venezuela aumenta día a día, tanto adentro del país como fronteras afuera. Ayer, hubo cruces diplomáticos en la Organización de las Naciones Unidas, pero también hubo enfrentamientos en la frontera del país caribeño con Brasil, donde el gobierno de Nicolás Maduro mantiene el bloqueo al ingreso de la ayuda humanitaria.
La temperatura también se eleva por la situación del autoproclamado presidente interino, Juan Guaidó, quien tenía previsto regresar a Caracas luego de reunirse en Colombia con el Grupo de Lima. Maduro amenazó con detenerlo ni bien pise suelo venezolano.
Durante la reunión del Concejo de Seguridad de la ONU, Estados Unidos llamó a más países a sumarse a sus sanciones contra responsables del Gobierno venezolano y a aumentar la presión para lograr la salida de Maduro del poder.
“Los venezolanos necesitan nuestra solidaridad y nuestra ayuda para poder imponerse frente al despiadado y violento régimen, salir en democracia y empezar a reconstruir su país”, sostuvo el enviado especial de EE.UU. para Venezuela, Elliott Abrams.
En su discurso, Abrams pidió a otros países que se sumen al suyo y sancionen a “aquellos involucrados en la violencia del pasado fin de semana” y que aporten más ayuda humanitaria para el país.
En ese sentido, insistió en que Naciones Unidas no debe facilitar asistencia para la población a través del Gobierno, porque “la cleptocracia de Maduro robará parte y malversará el resto para reforzar su control sobre el poder”.
Abrams explicó que EE.UU. pidió la reunión del Consejo de Seguridad en respuesta a la negativa de Maduro a aceptar ayuda humanitaria y a los choques violentos de este sábado.
Respuesta
En tanto, el canciller de Venezuela, Jorge Arreaza, pidió en la ONU la aprobación de una resolución que rechace “la amenaza y el uso de la fuerza” contra el país, en respuesta a las acciones de EE.UU.
Arreaza denunció supuestos preparativos de EE.UU. para intervenir militarmente en Venezuela y llamó al máximo órgano de decisión de Naciones Unidas a pronunciarse para que “se descarte esa opción por completo”.
“Pedimos que puedan acordar y suscribir una resolución rechazando la amenaza y el uso de la fuerza” contra Venezuela, señaló.
El ministro insistió en que la operación humanitaria impulsada el sábado por la oposición con el apoyo de EE.UU. fue una “grosera agresión” contra la soberanía nacional y culpó a los antichavistas de la violencia.
Arreaza mostró al Consejo de Seguridad fotografías de los choques, asegurando que demostraban ataques por parte de manifestantes que llegaban desde Colombia junto a los camiones con ayuda.
“Nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana, nuestra Policía Nacional Bolivariana pudo contenerla sin el uso de ningún tipo de fuerza letal”, aseveró, subrayando que la mayoría de los heridos fueron miembros de las fuerzas del orden.
Además, culpó a los opositores del incendio de camiones con ayuda en la frontera colombiana y aseguró que, cuando las fuerzas del orden los inspeccionaron después, encontraron en los vehículos no sólo alimentos sino también alambres y clavos utilizados para crear barricadas y armas.
Guaidó y el Grupo de Lima
Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, y Perú -países miembros del llamado “Grupo Lima”- se reunieron el lunes en Bogotá con Juan Guaidó y el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence. Dentro de las conclusiones de la reunión expresaron “su compromiso en favor de la transición democrática y la reconstrucción institucional, económica y social en Venezuela, destacando que la permanencia de Nicolás Maduro y su régimen ilegítimo en el poder representa una amenaza sin precedentes a la seguridad, la paz, la libertad y la prosperidad en toda la región”.
Sin embargo, al mismo tiempo, y en contra de cualquier tipo de intervención extranjera, la declaración resalta “la convicción de que la transición debe ser conducida por los propios venezolanos pacíficamente en el marco de la Constitución y el derecho internacional, apoyada por medios políticos y diplomáticos, sin uso de la fuerza”.
En igual sentido, el ex presidente español Felipe González destacaba que es esencial devolver el conflicto a su esfera original, que es América Latina. Venezuela no debiera recrear un episodio más de la lucha geopolítica entre Estados Unidos, Rusia y China.
Los pueblos de Latinoamérica y el Caribe, fieles a una tradición y a una cultura de paz, han sido capaces de contribuir a la construcción de un marco jurídico de resolución pacífica de controversias para la región y para todo el mundo. Antecedentes históri
cos como las Doctrinas Calvo, Drago, Tobar y Estrada, plantean la capacidad de la región para resolver sus controversias pacíficamente y sin la injerencia de potencias extranjeras.
La región necesita fortalecer la institucionalidad democrática y tiene las herramientas para hacerlo. No se trata de reemplazar las instituciones vigentes, como la reciente idea de creación de ProSur; sino de identificar sus falencias y buscar estrategias que las revitalicen y sirvan a los objetivos para las cuales han sido creadas