Politica 04.05.2017
CONFLICTO
La Iglesia a Venezuela: "Que Dios otorgue el don de su paz y la capacidad de diálogo fraterno"
La Conferencia Episcopal Argentina (CEA), reunida en Pilar en asamblea plenaria, envió una carta a la Iglesia y pueblo de Venezuela.
Por: Agenciafe / Fuente: Telam
La Conferencia Episcopal Argentina (CEA), reunida en Pilar en asamblea plenaria, envió una carta a la Iglesia y pueblo de Venezuela, en la que apoyan el llamado que hicieron los obispos de ese país a "actuar según los principios democráticos y las leyes", y a ejercer el derecho a la manifestación de "manera respetuosa y de modo responsable y pacífico".
Así lo expresó la asamblea plenaria de la CEA, que se encuentra reunida esta semana en Pilar, en una carta dirigida al presidente del Episcopado de Venezuela y arzobispo de Cumaná, monseñor Diego Padrón, así como a todo el pueblo venezolano.
"Los obispos reunidos en la 113° Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina queremos enviarle por su intermedio nuestra cercanía y afecto a los hermanos de Venezuela en esta difícil situación que atraviesa el país", comienza la misiva.
En ese marco, señalan que apoyan "el llamado que han hecho los obispos venezolanos a 'actuar según la recta conciencia, los principios democráticos y las leyes del país, así como ejercer el derecho a la manifestación y protesta pública de manera respetuosa con las personas y propiedades y de modo responsable y pacífico'”.
"Sentimos más que nunca que las palabras que nos recuerda el Santo Padre: '¿Dónde está tu hermano?' nos interpelan y deben ser también una invitación al pueblo argentino a acompañar el sufrimiento de los venezolanos e intensificar nuestra oración para que Dios otorgue el don de su paz y la capacidad del diálogo fraterno", señalaron.
Los obispos argentinos también citan palabras del Papa argentino en su mensaje para la 47ª Jornada Mundial de la Paz: “El relato de Caín y Abel nos enseña que la humanidad lleva inscrita en sí una vocación a la fraternidad, pero también la dramática posibilidad de su traición. Da testimonio de ello el egoísmo cotidiano, que está en el fondo de tantas guerras e injusticias: muchos hombres y mujeres mueren a manos de hermanos y hermanas que no saben reconocerse como tales, es decir, como seres hechos para la reciprocidad, para la comunión y para el don”.
Finalmente, expresan que ponen "bajo la protección de la Santísima Virgen María al pueblo venezolano y por su intermedio saludamos nuestros hermanos obispos de Venezuela".