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Espectáculo 14.04.2017

SILVIA SÜLLER QUIERE SER JURADO EN EL "BAILANDO"

Solo tiene una cuenta pendiente en su vida y ya se puso en campaña para saldarla: “No entiendo por qué Marcelito no me llama”. 

Fuente: TeleshowInfobae

"Únicamente voy a dar retuit o like a los que me quieran de verdad. Para eso, en cada mensaje tienen que poner #SullerAlJurado, arrobando a Tinelli, Prada y Hoppe". Cuando Silvia Süller se propone algo no para hasta obtenerlo, y después de 31 años de trayectoria en los medios solo tiene una cuenta pendiente en su vida: ser parte del jurado del Bailando. Por ese motivo lanzó una campaña en Twitter que no tardó en sumar adeptos que quieren verla sentada junto a "Pampita", Marcelo Polino, Moria Casán y Ángel de Brito.

Desde su regreso al país tras la estadía en Miami, la mediática ha recorrido varios programas de televisión, y sus declaraciones siempre sonaron fuerte. Fiel a su estilo, divertida, descontracturada y sin pelos en la lengua -y polémica, claro-; Silvia se llevó los titulares más destacados de los medios del espectáculo en cada aparición pública. Cabe recordar el topless en el programa de Susana Giménez o cuando le confesó a los hermanos Caniggia en el programa de Mirtha Legrand que había tenido una relación con su padre. Sin embargo, y a pesar de que el rating acompañó en aquellas apariciones, las puertas laborales no se le abren.

"La gente me apoya con el rating, no sé por qué no me llaman. No debe haber productores inteligentes o manejan otros códigos que yo desconozco. Pensá que estoy en esto hace tres décadas, quizás ya no es lo mismo que antes. Los programas de Mirtha y Susana a los que me invitaron fueron los que más rating tuvieron el año pasado", manifestó Silvia en diálogo con Teleshow, desde el apart hotel donde está viviendo.
En ese sentido, confesó sus deseos de llegar al jurado del Bailando: "Estoy haciendo una campaña para que me llamen. Me gustaría entrar al Bailando: en 31 años de carrera es lo que me falta. Hice de todo: escribí un libro, me casé en el extranjero, recorrí todos los canales, todos los programas… No me quejo de mi carrera. Soy una de las mujeres más queridas de la Argentina con Susana y con Mirtha".

En el verano protagonizó la obra Divas Nac & Pop en Mar del Plata junto a Gaby González, más conocido como Rosita de Pasión, pero todo terminó en un escándalo: ella mostró un certificado médico donde se le indicaba hacer reposo por 48 horas, pero la productora la echó por incumplimiento del contrato. Desde aquel entonces ha estado buscando nuevas posibilidades laborales y recientemente le llegaron dos propuestas para trabajar en televisión: "Estamos charlando el tema económico. Lo único que puedo adelantar es que no son propuestas para América ni Canal 9".

De todas formas, solo hay una idea en su cabeza: "Me extraña mucho que no me llame Marcelito. Es mi sueño (ser jurado del Bailando). Todos tienen sueños y yo también tengo los míos, soy un ser humano. En este momento mi sueño es ese. No creo que haya nada personal (con Tinelli). Antes me llamaban, en el 2009 estuve con Fátima Florez que me imitó y fue el programa de más rating. Después no me volvieron a llamar. No entiendo por qué no me llaman, quizás hay gente que me quiere ver destruida", dedujo.

Frente a las publicaciones en algunos medios que indicaban que Silvia está pasando por un complicado momento económico y hasta que habría posibilidades de que se quedara en la calle, la mediática fue terminante con su respuesta a Teleshow y aseguró que, si bien no tiene trabajo, su situación no es crítica.

"Si no tenés trabajo, no tenés plata. Pero mal no estoy, nunca estuve mal en mi vida. No existe posibilidad de que me quede en la calle. No estoy en la calle ni en una pensión, estoy muy bien en un apart divino. Estuve en una casa con 1500 metros de parque y en un dúplex. Desde que me separé de (Silvio) Soldán alquilo lo que se me canta, hago lo que se me canta", manifestó la rubia.

Cuando viajó a los Miami se llevó algunos objetos personales y familiares para vender, pero a su regreso -prematuro por no tener visa para trabajar- tuvo que dejar algunas cosas de valor en Norteamérica, por eso en los próximos días irá a la Embajada de los Estados Unidos para destrabar ese conflicto.

Aseguró una y mil veces que no necesita una ayuda económica y, aunque la necesitara, no la pediría. "Con Guido está todo bien, se fue al sur. Pero yo no quiero una mano de nadie. Siempre me las arreglé sola y no necesito nada de nadie", concluyó.

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