Politica 30.01.2017
ITALIA
Unos 41 refugiados sirios llegaron al aeropuerto de Fiumicino
Italia recibió este lunes a 41 nuevos refugiados sirios dentro del denominado "corredor humanitario" que con apoyo de la comunidad católica San Egidio, ya reubicó sanos y salvos a 540 migrantes.
Por: Agenciafe/Telam /
Los refugiados llegaron este lunes al aeropuerto de Fiumicino de la capital italiana como parte del acuerdo firmado entre el Ministerio del Interior y la Cancillería, que se ocupan de la gestión de documentos, y de San Egidio y otras instituciones religiosas que los ayudan con la integración en el país.
Esta iniciativa choca con la negativa generalizada de sus vecinos europeos de recibir a los miles de refugiados varados y detenidos en el sur del continente.
Entre los refugiados que llegaron este lunes figuran cristianos y musulmanes provenientes de las ciudades sirias de Alepo, Homs y Damasco, algunos de ellos menores de edad.
Según explicó el presidente de San Egidio, Marco Impagliazzo, en un encuentro con la prensa en el aeropuerto, con esos viajes "se evita a los migrantes los peligros de una travesía clandestina y les proporciona garantías de seguridad en el país anfitrión además de ayudarles a la integración".
Esto es lo que la ONU y un sinfín de organizaciones civiles viene pidiendo a los países europeos: canales institucionales para recibir legalmente a refugiados y evitar que arriesguen sus vidas y paguen fortunas a las mafias traficantes de personas.
El proyecto es "fruto de la sinergia entre las instituciones y la sociedad civil y demuestra que la integración es posible en Italia y Europa", agregó Impagliazzo.
El vicecanciller italiano, Mario Giro, que también participó de la ceremonia de llegada, consideró "ineficientes" las políticas de rechazo de migrantes y aseguró que "los muros no sirven", en una clara referencia a las nuevas medidas migratorias que tomó el flamante presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
"Lo que funciona es la aceptación organizada y distribución de refugiados, con todas las previsiones de seguridad necesarias, junto a acuerdos económicos con los países de origen para tratar de reducir el flujo de migrantes económicos", agregó.
Después del éxito del "corredor humanitario" desde Siria, el gobierno italiano implementará en 2017 un segundo tramo para la llegada de refugiados desde África, una región azotada no sólo por conflictos armados, sino por una pobreza estructural.
El nuevo acuerdo permitirá la llegada de refugiados de Etiopía, Eritrea, Somalía y Sudán del Sur, según explicó el presidente de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) Nunzio Galantino con "un máximo de 500".
Esta iniciativa choca con la negativa generalizada de sus vecinos europeos de recibir a los miles de refugiados varados y detenidos en el sur del continente.
Entre los refugiados que llegaron este lunes figuran cristianos y musulmanes provenientes de las ciudades sirias de Alepo, Homs y Damasco, algunos de ellos menores de edad.
Según explicó el presidente de San Egidio, Marco Impagliazzo, en un encuentro con la prensa en el aeropuerto, con esos viajes "se evita a los migrantes los peligros de una travesía clandestina y les proporciona garantías de seguridad en el país anfitrión además de ayudarles a la integración".
Esto es lo que la ONU y un sinfín de organizaciones civiles viene pidiendo a los países europeos: canales institucionales para recibir legalmente a refugiados y evitar que arriesguen sus vidas y paguen fortunas a las mafias traficantes de personas.
El proyecto es "fruto de la sinergia entre las instituciones y la sociedad civil y demuestra que la integración es posible en Italia y Europa", agregó Impagliazzo.
El vicecanciller italiano, Mario Giro, que también participó de la ceremonia de llegada, consideró "ineficientes" las políticas de rechazo de migrantes y aseguró que "los muros no sirven", en una clara referencia a las nuevas medidas migratorias que tomó el flamante presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
"Lo que funciona es la aceptación organizada y distribución de refugiados, con todas las previsiones de seguridad necesarias, junto a acuerdos económicos con los países de origen para tratar de reducir el flujo de migrantes económicos", agregó.
Después del éxito del "corredor humanitario" desde Siria, el gobierno italiano implementará en 2017 un segundo tramo para la llegada de refugiados desde África, una región azotada no sólo por conflictos armados, sino por una pobreza estructural.
El nuevo acuerdo permitirá la llegada de refugiados de Etiopía, Eritrea, Somalía y Sudán del Sur, según explicó el presidente de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) Nunzio Galantino con "un máximo de 500".