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Santa Fe, Mar, 09 de jun de 2026
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Salud 09.06.2026

Hidratarse bien en invierno

No nos da sed, nos olvidamos y los efectos se notan. Los mejores líquidos en invierno y truquitos que organizan para tomar lo suficiente.

Fuente: Revista Pronto

¿Te cuesta tomar agua apenas bajan las temperaturas? Es un problema común. Sin embargo, el cuerpo sigue necesitando una buena hidratación para funcionar correctamente, incluso en los días más fríos.

De hecho, especialistas en nutrición recuerdan que en invierno también se pierde líquido a través de la respiración, la transpiración y las funciones básicas del organismo. Si estamos en ambientes calefaccionados, que secan el aire, es peor aún.

La consecuencia no siempre es evidente de inmediato, pero puede reflejarse en cansancio, dolor de cabeza, piel más seca, dificultad para concentrarse y digestiones más lentas.

Por eso, el consejo de los médicos es no esperar a tener sed y generar pequeños hábitos diarios que ayuden a mantener una hidratación constante, tomando un poco de líquido en varios momentos y no obligarse a tragar medio litro de agua de una vez.

 

 

 

 

Cuáles son las mejores bebidas para hidratarse

Si tomas líquidos, que sean los mejores. No solo el agua ayuda. Los nutricionistas recomiendan priorizar bebidas calientes o tibias durante los días fríos, ya que suelen resultar más fáciles de incorporar que el agua fría.

En invierno pueden ayudar:

  • Infusiones como el té, el mate, el café. Un tip de hidratación: añadirles leche, que con sus proteínas nos ayudan a retener más el agua en el cuerpo. ( si te gusta la leche tibia con miel, es perfecta).
  • Caldos caseros y sopas. Incorporan líquidos y también nutrientes. Recurrí a ellos siempre como entrada de tus comidas.
  • Frutas. Cítricos, sobre todo, aportan agua, minerales y vitaminas. Consumilas enteras, como postre o tentempié.

 

 

 

 

 

Las infusiones de hierbas: aliadas del invierno

Las infusiones herbales son otra alternativa interesante para quienes buscan sumar hidratación sin recurrir a bebidas azucaradas. Opciones como manzanilla, menta, jengibre o rooibos pueden ayudar a incorporar líquidos de manera más natural durante el día.

Busca la que más te guste y también, tené en cuenta sus propiedades. Por ejemplo:

  • La manzanilla mejora la digestión y disminuye los gases
  • El tilo es un relajante suave, lo mismo que el cedrón.
  • El boldo aumenta la secreción biliar (se toma antes de las comidas)

Los mejores horarios para hidratarse

Si llega el final del día y no tomaste agua, lo mejor es organizarse. Para eso, podés crear alarmas o simplemente el hábito en algunos momentos clave:

  • al levantarse (mejor agua casi caliente)
  • a media mañana
  • antes de sentir mucha hambre
  • durante la tarde
  • después de hacer actividad física o al regresar del trabajo
  • antes de que empiece la sensación intensa de sed

Muchos especialistas sugieren comenzar la mañana con un vaso de agua o una infusión caliente para compensar las horas de sueño, cuando el cuerpo también pierde líquidos.

Tips simples para tomar más agua en invierno

La organización suele ser más importante que la sed.

Algunas estrategias prácticas pueden ayudar:

  • llevar una botella o taza térmica cerca
  • preparar una jarra de infusión para varias horas
  • asociar el agua a rutinas diarias
  • consumir sopas o caldos caseros
  • sumar frutas con alto contenido de agua

También puede servir usar recordatorios o establecer metas simples, especialmente en personas que pasan muchas horas trabajando en ambientes calefaccionados.

Cómo saber si estás tomando poca agua

Algunas señales frecuentes de hidratación insuficiente son:

  • boca seca
  • cansancio
  • piel apagada
  • dolor de cabeza
  • orina más oscura
  • estreñimiento

Los especialistas recuerdan que la necesidad de líquidos cambia según la edad, el nivel de actividad física, la alimentación y la temperatura ambiente, por lo que si hay alguna duda, es mejor consultar al médico. Lo cierto es que mantener una buena hidratación en invierno no solo ayuda al funcionamiento del organismo. También puede influir en la energía, la digestión, la concentración y el bienestar general.