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Santa Fe, Mar, 18 de sep de 2018
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Judiciales 12.04.2018

Definen hoy si queda libre el autor de la "masacre de Flores"

El múltiple homicida, nacido en España, pide que lo dejen volver a su país por una Ley sancionada en 2017. El único sobreviviente del hecho deberá enfrentarse con el asesino.

Fuente: Minutouno

Este jueves, la Cámara Nacional de Casación Penal realizará una audiencia para determinar si Fructuoso Álvarez González, condenado a prisión perpetua por la denominada "Masacre de Flores", cometida en 1994, termina de cumplir su condena en Argentina o es expulsado a España, tal como lo solicitó su defensa.

Matías Bagnato (38), único sobreviviente del hecho en que asesinaron a sus padres, hermanos y un amigo, informó que la audiencia oral y pública tendrá lugar a las 12 en el edificio de Talcahuano 612 y será la primera que se aplica desde que entró en vigencia la ley de Víctimas el año pasado.

La víctima tendrá que cruzarse por primera vez con el asesino de su familia, y está previsto que el comerciante español Alvarez González (56) concurra a la audiencia con su abogado. Él lo hará con los suyos, Rogelia Pozzi y Juan María Estevez.

Todos deberán exponer sus argumentos ante la sala I, integrada por Gustavo Bruzzone, Luis García y Luis Niño, y lo que aún se desconoce es si los jueces resolverán mañana mismo o lo harán en otra oportunidad.

El pedido del condenado consiste en solicitar su expulsión del país por la ley de extrañamiento, que permite a los extranjeros pedir ese beneficio después de cumplida la mitad de la condena.

La "Masacre de Flores" se registró el 17 de febrero de 1994 en la casa de la familia Bagnato, ubicada en la calle Baldomero Fernández Moreno 1906, donde Álvarez González roció la propiedad con combustible y generó un incendio.

Por el fuego, murieron el padre de familia, José Bagnato (42); su esposa Alicia Plaza (40); sus hijos Fernando (14) y Alejandro (9) y Nicolás Borda (11), un amigo del menor de los chicos que esa noche se había quedado a dormir, mientras que el único que se salvó fue Matías, quien por entonces tenía 17 años.

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