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Agropecuarias 17.04.2017

AGROPECUARIAS

La Justicia santafesina fijó criterio contra la contaminación hormonal

El 26 de Enero de 2011, en horas de la tarde, los concejales comunales de la “Capital Nacional de la Soja”, Arequito, levantaban la mano para votar una ordenanza  que sentó un precedente histórico para la legislación argentina, la defensa del medio ambiente y la salud pública.

Por: Agenciafe / Fuente: El Litoral

La ordenanza N° 965 prohibía el uso de agroquímicos tóxicos y muy tóxicos ­denominados de “Banda Roja” por el Senasa­ en todo el distrito de la comuna, más allá del radio urbano. La norma, de hecho, ampliaba los alcances no sólo de la ley provincial de fitosanitarios, sino que también extendía el perímetro de fumigación hasta mil metros de los centros poblados. Pero no fueron estás significativas regulaciones comunales, novedosas, las que generaron el estallido de una fuerte polémica. En uno de sus apartados, la ordenanza se inmiscuía en un objeto, aparentemente, ajeno a la jurisdicción comunal, prohibiendo el uso de productos químicos que, sin ser biocidas ­como puede ser el glifosato-, son agregados a los caldos de fumigación y favorecen el rendimiento mejorando la absorción de los pesticidas. Se trata de los coadyuvantes. 


La comuna de Arequito establecía la prohibición, específica, de aquellos sufractantes que contienen nonilfenol etoxilado, una sustancia restringida por el Parlamento y el Consejo Europeo, desde 2003, luego de comprobarse que se trata de químicos que alteran el  sistema hormonal de animales y humanos como “disruptores endocrinos” afectando los órganos reproductivos por el poder estrogénicos de este producto observado, especialmente, en peces que habitaban cursos de agua con altos niveles de contaminación de alquifenoles.

 

 

Reacción legal


La empresa SpeedAgro SRL, productor del coadyuvante SpeedWet Maxion NG fabricado en base a nonilfenol etoxilado, cursó un pedido administrativo, negado por la comuna de Arequito, que dio inicio a una batalla judicial que llegó hasta la Corte Suprema de Justicia provincial que rechazó el pedido de la empresa, finalmente, en diciembre de 2015.


La empresa promovió medida cautelar contra la comuna de Arequito, por entender que la prohibición de la ordenanza “puede ocasionar perjuicios graves o de reparación difícil o imposible”, fundando la urgencia de la suspensión de los efectos de la ordenanza en que “la demora del proceso afectaría derechos constitucionales como lo es la violación de al libre comercio”. 


La Cámara en lo Contencioso Administrativo N° 2 de Rosario, oportunamente rechaza el pedido de SpeedAgro, en un fallo histórico que deja a la ciudadanía una batería de herramientas legales, contundentes, para la defensa de la salud pública y el medioambiente.  


Lo primero que establece la resolución de la Cámara es que el bien protegido del medioambiente y la salud es superior al libre comercio a la vez que faculta a los municipios, en su poder de policía, a legislar en la materia “siempre y cuando la regla menor ­en este caso la ordenanza- proteja más que la superior, persiguiendo la optimización  de la protección medioambiental”.


La empresa había cursado un pedido administrativo a las autoridades de Arequito que fue rechazado, y tras hacer la presentación judicial le agregó una solicitud de cautelar para que se suspenda la norma hasta que se resuelva el pedido de fondo.

Los camaristas Alejandro Andrada, Delia Rescia de la Horray López Marull respondieron que lo que fijan las normas nacionales o provinciales en materia de protección ambiental y derecho a la salud son umbrales mínimos, y que las instancias jurisdiccionales inferiores no invaden competencias si legislan en igual sentido pero con “estándares más rigurosos o severos”. Es decir, que la norma local no contradice una de jerarquía superior si “protege más” que ésta.

 

El fallo de la Corte Suprema de Justicia de la provincia convalidó el criterio de la ordenanza de la comuna de Arequito sobre el uso de agroquímicos de “Banda Roja”.Foto: El Litoral

 

 

 

¿Riesgo comercial?

 

El daño comercial aludido por SpeedAgro a partir de la prohibición legislada, tan sólo por la Comuna de Arequito, no solamente es falso sino que, además, el factor contaminante de su producto es una ventaja de la firma local ante la imposibilidad de empresas europeas la inclusión del nonilfenol en todo tipo de fórmulas químicas. 


En su propio sitio web institucional, la empresa reconoce que la línea SPEEDWET  NG (en base a Nonilfenol), formulación compuesta surge como respuesta a la directiva 2003/53/CE del Parlamento Europeo, por la que se establece que “resulta necesario suprimir de forma progresiva la comercialización el uso de nonilfenol etoxilado en todas las utilizaciones que den lugar a residuos, emisiones o pérdidas en el medio ambiente o a la exposición de los seres humanos y prever sistemas de control que garanticen la ausencia de fenoles y sus derivados en las aguas residuales, con el fin de proteger el medio ambiente y la salud pública”. La progresiva prohibición, 14 años después, es hoy total en el viejo mundo, mientras que “aquí abajo” crece la utilización de los contaminantes hormonales para, entre otros usos, incrementar la producción de productos agrícolas a más bajo costo y en mayor cantidad.


El crecimiento económico se da, precisamente, por el factor contaminante del producto que comercializa que impide a firmas multinacionales tratar con esas sustancias. 


En el mismo año en que se sienta el precedente, peligrosamente ignorado por Senasa y por la propia ley provincial de Fitosanitarios, la Organización Mundial de la Salud  (OMS) reconocía “el impacto negativo de determinadas sustancias, sobre todo las más usadas de la familia de los alquifenoles, sobre el sistema endocrino de humanos y animales


La tendencia indica una carga creciente de determinadas enfermedades endocrinas, en las que es muy posible que estos químicos jueguen un papel importante, que afectará también a generaciones futuras. (State of the Science of Endocrine Disrupting Chemicals-2012.)

 

La hoja de riesgo de la propia empresa comercializadora del coadyuvante en base a nonilfenol, reconoce que, el mismo, es nocivo para organismos acuáticos, pero omite la información, incluso a los galenos sobre los estudios de contaminación hormonal de los fenoles como disruptores endocrinos.Foto: Captura de internet.

 

 

 

El informe afirma que, en las últimas décadas, se ha detectado un incremento de enfermedades o disfunciones relacionados con el sistema endocrino como problemas de fertilidad, malformaciones genitales, nacimientos prematuros, disfunción de las tiroides en niños, cáncer relacionado con el sistema endocrino (pecho, ovarios, próstata o testículos), trastornos del sistema inmunológico o la prevalencia de la obesidad y la diabetis del tipo 2. 


Esta alarma roja sobre la salud pública es conocida tanto por la empresa como por el Estado. Incluso el alerta ha sido tan elocuente que la propia Justicia santafesina, se expidió en tres instancias, en favor de la prohibición legislada por una Comuna. 


En la pequeña zona de influencia de la Comuna Arequito, la contaminación hormonal por fumigación fue eliminada. En el resto del territorio provincial está permitido lo que determina un verdadero “disruptor institucional” grave que expone a toda la población a este envenamiento silencioso.

 

Foto:

 

Enfermedades y alteración del desarrollo sexual

 

El nonilfenol y etoxilados de nonilfenol simulan hormonas estrogénicas y anti-andróginas naturales, lo que interfiere con el desarrollo sexual en distintos organismos. Se han encontrado consecuencias en la función espermática de mamíferos y documentado daños en el ADN de linfocitos humanos. 


Diversos experimentos han mostrado como roedores expuestos a ésta última sustancia, incluso brevemente, antes y después de nacer, tenían los test ículos de menor tamaño y menos espermatozoides  una vez que maduraban. 


Hugo Niepomniszcze profesor de Fisiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA), manifestó que “hay centenares de trabajos realizados en todo el mundo, publicados en las revistas científicas más prestigiosas, que demuestran los estragos que ocasiona el uso de nonilfenol”.  


El profesional, que además es coordinador de la carrera de médico especialista en endocrinología, señaló que este compuesto se une a los receptores de estrógenos ocasionando severos problemas en la fertilidad de los hombres al producir una reducción de espermatozoides.  


“Se comprobó que en ríos de Europa disminuyó la cantidad de peces porque el macho no producía espermatozoides. Cuando se interrumpió el uso del nonil fenol, la cantidad de peces volvió a los parámetros normales.  


“Esta experiencia se puede extrapolar al resto de los vertebrados: aves, reptiles, mamíferos y anfibios”, remarcó el especialista. Además, según indican estudios científicos médicos, los hombres expuestos al nonil fenol pueden verse afectados por cáncer de testículo y cáncer de próstata. En las mujeres se puede presentar cáncer de mama, endometriosis y generar muerte embrionaria y fetal.

 

Proceso de  “feminización”

 

Fue en el río Catalán del Llobregat en donde la comunidad científica se vio sorprendida, a fines del milenio, por una desertificación ictícola sin precedentes. Estudios realizados por el Consejo Superior de Investigaciones (CSIC), determinó que la contaminación por residuos tóxicos que contenían nonilfenol estaban estrechamente involucrados a la “femenización” de peces macho. 

 


Años antes, a principios de la década del 1990, investigadores británicos de la Universidad de Brunel, en Uxbridge, notaron que los peces machos que vivían río abajo de una planta de tratamiento de aguas residuales cercana a Londres tenían los testículos llenos de huevos. Los peces machos se habían convertido en hermafroditas. Posteriormente, se colocaron truchas enjauladas río abajo de plantas de tratamiento de aguas residuales en varios ríos británicos, y se descubrió que los machos tenían, en su sangre, niveles elevados de una proteína llamada vitelogenina.


La vitelogenina es la proteína responsable de producir las yemas de los huevos en los peces hembras.

 

Si acaso se encuentra vitelogenina en la sangre de los peces machos, es en poca cantidad. Los peces machos generalmente carecen de suficiente estrógeno para activar el gen productor de la vitelogenina. Los químicos que encontraron en los peces expuestos e inducen la producción de vitelogenina en machos incluían: octilfenol y nonilfenol


El compuesto de los coadyuvantes que hoy componen los caldos que se arrojan sobre nuestras cabezas, tierra, ríos y llegan a las napas es utilizado como espermicida de venta comercial y aprobada. No es un misterio para nadie, menos para la comunidad científica, la contaminación ambiental hormonal producida por el Nonilfenol. 

Se ha demostrado también que los alquilfenoles, contaminan a los niños y niñas antes y después del nacimiento. Se ha detectado nonilfenol en el cordón umbilical, confirmando así que este disruptor endocrino puede atravesar la placenta. el lubricante espermicida 


Estos compuestos bioacumulables son principalmente disruptores endocrinos. El nonilfenol ha sido recientemente clasificado en la UE como una sustancia tóxica de categoría 3 para el sistema reproductor, en términos de fertilidad y desarrollo humanos.


Un estudio multigeneracional en ratones demostró que el nonilfenol dañaba tanto a los progenitores como a su descendencia (Kyselova et al., 2003) y sus efectos predominantes afectaban al tamaño de los órganos reproductores, a la calidad del esperma y a la fertilidad
 

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